Secadora de Césped

Martes, 19 Agosto   

Capataz en una fábrica textil inglesa, Edwin Budding estaba familiarizado con una nueva máquina tundidora rotativa para recortar las hilachas de los tejidos de algodón. Hacia 1820, se planteó la posibilidad de adaptar la máquina para recortar la hierba de su jardín, y también la del campo de bolos, asimismo cubierto de césped y situado en medio de una majestuosa arboleda. En 1823, Budding, procedió a patentar su máquina para recortar o tundir la superficie vegetal de campos, zonas herbosas y terrenos de juego. El aparato consistía en un rodillo de medio metro de diámetro que utilizaba como principio una serie de cuchillas rotatorias que actuaban contra otras fijas, en una adaptación muy parecida al método de tundido mecánico que se empleaba en la fábrica textil donde Budding trabajaba.

En la década de 1860, se probaron en fincas rurales de Gran Bretaña versiones de mayor tamaño y arrastradas por caballos, pero jardineros y propietarios se quejaron de las señales dejadas por las patas de los animales que habían de ser borradas, y también de las deposiciones de éstos, que habían de ser recogidas. En realidad, la segadora rotatoria tirada por caballos no economizaba tiempo.

Cuando el precio de las segadoras accionadas a mano empezó a bajar, alrededor de 1880, su popularidad aumentó tanto en Gran Bretaña como en los Estados Unidos, y llegaron a ser el método preferido para recortar el césped, a pesar de varios intentos por parte de inventores y fabricantes para introducir en el mercado segadoras de vapor.